La hipoacusia, también conocido como sordera parcial, es la disminución de la sensibilidad auditiva. Esto afecta a uno y ambos oídos y se puede presentar en diferentes tipos y grados.
Tipos de Hipoacusia:
·
Hipoacusia neurosensorial: el problema reside en
los órganos del oído interno, vinculados directamente al sistema nervioso.
·
Hipoacusia conductiva: la lesión se encuentra en
el oído externo o en el oído medio, lo que impide detectar sonidos que
provienen del exterior.
·
Hipoacusia mixta: el problema se encuentra tanto
en los órganos conductivos como en el sistema neurosensorial.
Grados:
·
Leve
·
Moderada
·
Severa o profunda
Síntomas:
Los síntomas pueden variar dependiendo de la edad de la persona
1.
Percibir sonidos demasiado fuertes sin que en
realidad lo sean.
2.
Dificultad para seguir conversaciones cuando dos
o más personas están hablando.
3.
Dificultad para diferenciar sonidos agudos entre
sí.
4.
Mayor entendimiento de las voces masculinas.
5.
Sensación de estar sin equilibrio o mareado.
6.
Sensación de presión en el oído.
Otros síntomas pueden ser:
Sensación de pérdida de equilibrio o mareos.
Sensación de presión en el oído.
Zumbidos constantes.
Causas:
La hipoacusia es causada por el daño al nervio que lleva las
señales al cerebro. La sordera neurosensorial que está presente en el
nacimiento (congénita) con mayor frecuencia se debe a: Síndromes genéticos.
Edad: Las personas mayores de 65 años pueden sufrir pérdidas
auditivas.
Ruido: La exposición prolongada puede generar pérdida de
audición.
Los factores hereditarios pueden suponer problemas
hipoacusia por causa del gen conexina-26.
Infecciones. Virus y bacterias pueden dañar el oído, además
de la otitis infantil no tratada.
Otosclerosis: Afecta a la movilidad de los huesos del oído
medio, reduciendo la eficiencia en la trasmisión de las vibraciones.
Agentes “ortotóxicos”. Ciertos fármacos, alcohol y tabaco
pueden perjudicar al oído.
Diagnóstico:
Se realiza una historia clínica, examina los oídos mediante
el otoscopio o el microscopio (limpiándolos de cerumen, si es necesario) y
realiza un estudio de audición. El estudio de la audición se realiza mediante
pruebas subjetivas y objetivas que aportan datos en relación a si existe o no
una alteración auditiva, y en caso afirmativo, de qué tipo es, de qué grado y
qué tratamiento requiere.
Tratamiento:
El tratamiento varía dependiendo del grado de la patología.
En los casos donde es leve o moderado, el tratamiento convencional es la
colocación de un audífono.
Para casos de hipoacusia profunda, se puede realizar un
implante de conducción ósea que transmite el sonido a través del hueso del
cráneo hasta el oído dañado. Es importante seguir las indicaciones de un
otorrinolaringólogo.




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